La comunión espiritual

Comunión espiritual

La comunión espiritual o comunión de deseo es consiste en orar con fe y con amor, expresando el deseo recibir a Nuestro Señor Jesucristo en el Sacramento de la Eucaristía y pidiendo recibirlo espiritualmente, y está indicada para cuando no se puede recibir a Jesús en la Eucaristía.Hay muchas oraciones con mucho predicamento en las comunidades católicas de habla española; entre ellas destacamos las más adecuadas para los niños y que más se rezan en los hogares cristianos.


Oración personal

Yo quisiera, Señor, recibirte con aquella pureza, humildad y devoción
con que te recibió tu santísima Madre;
con el espíritu y fervor de los santos.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria.)

Oración de san Alfonso María de Ligorio

Creo, Jesús mío, que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid a lo menos espiritualmente a mi corazón.

(Pausa en silencio para adoración)

Como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno todo a Vos.
No permitáis, Señor,
que jamás me separe de Vos. Amén.

O bien: 

Jesús mío, creo firmemente que estás en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo tenerte en mi alma.
Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente,
ven espiritualmente a mi corazón.

(Pausa en silencio para adoración)

Como si ya hubieses venido,
te abrazo y me uno a ti:
no permitas que me aparte de ti. Amén


Oración al Santísimo de santo Tomás de Aquino

Oh, sagrado convite en el cual se recibe
al mismo Cristo; se renueva la memoria de
su pasión; el alma se llena de gracia;
y se nos da una prenda de la gloria futura.

- Les diste, Señor, el pan del cielo.

- Que contiene en sí todo deleite.

 Oremos: Oh, Dios, que nos dejaste en tan admirable sacramento el memorial de tu pasión; concédenos, te rogamos, de tal manera venerar el sagrado misterio de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos  de los siglos. Amén.


 

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