
Con los más pequeños, incluso con los chavales que ya preparan su Primera Comunión, el juego es una herramienta muy eficaz para la catequesis. Padres y catequistas encontrarán en este material una maravillosa idea para repasar algunos contenidos de la fe con la ayuda de Doreamon, el gato mágico al que muchos pequeños —y no tan pequeños— adoran.




