Recitar una oración de memoria es la manera más universal de rezar... Para mucha gente es la única manera de tratar con Dios... El rezo de una oración resulta fácil y es muy pedagógico porque un niño no sabe cómo dirigirse a Dios, da sus primeros pasos con las oraciones aprendidas ya que las mismas ponen en su boca lo que le conviene decir.
P. Francisco Jálics
Existe una costumbre muy antigua de enseñar oraciones y jaculatorias de memoria. Creo que en algunos casos esta práctica fue algo exagerada y se tornó en un sinsentido para los niños, aprendiendo oraciones poco prácticas para la vida adulta. Al respecto, considero que algunas oraciones, que forman parte de la vida cristiana y de la memoria viva de la Iglesia, se podrían ir aprendiendo de memoria; sin forzar a los chicos y rescatando su permanentemente sentido.





